Satya Palo Santo: incienso amaderado con toque cítrico
Palo santo significa literalmente madera sagrada y se refiere a Bursera graveolens, un árbol sudamericano cuya madera se quema desde hace siglos. Estas varitas son la lectura india de ese aroma: no llevan madera sudamericana dentro de la caja, sino que se construyen sobre un extracto de palo santo acompañado de pino, menta, limón, olíbano y mirra. El resultado se mantiene cerca del original. Lo primero que llega es algo vivo y casi cítrico; después toma el relevo una nota cálida de madera que aguanta hasta el final de la combustión.
Las varitas se enrollan enteramente a mano en India y se elaboran con hierbas naturales y extracto floral. En ese método masala, una pasta de resina, polvo de madera, hierbas y aceite se envuelve alrededor de una varilla de bambú y se seca despacio, de modo que el aroma sale del propio material. Cada caja lleva 15 gramos, es decir, unas 12 a 15 varitas de unos 20 centímetros. Calcula entre 30 y 45 minutos por varita, según la corriente de aire de la habitación. Palo Santo resulta menos dulce que la mayoría de los Satya florales, así que se deja quemar bien de día, por ejemplo para airear un cuarto antes de recibir visita.
Cómo encender las varitas
Enciende la punta, deja que la llama prenda un momento y sóplala. La varita sigue brasando y suelta un hilo fino de humo. Colócala inclinada en un portaincienso o derecha en un cuenco con arena, sobre una superficie que aguante la ceniza. Deja una ventana entreabierta, apártala del papel y de las telas y no la dejes nunca encendida sin vigilancia.
Sobre Satya
Satya es la marca de Shrinivas Sugandhalaya, de Bengaluru, que se hizo mundialmente conocida con el Nag Champa. El propio fabricante advierte de las imitaciones que circulan: revisa el holograma y la marca de certificación de la caja. Junto a Palo Santo, en Avalon Magic Plants hay más aromas de esta línea, como Musk, Opium, Jasmine, Natural y Californian White Sage.