Guantes estériles para el momento que decide el cultivo
El hongo casi nunca es el problema. El problema suele ser la contaminación: una espora de moho o una bacteria que viaja contigo y luego crece sobre un sustrato nutritivo más rápido que el micelio. Las manos son la vía de entrada más evidente. La piel arrastra microorganismos por muy bien que la laves, y las yemas de los dedos son precisamente lo que más se acerca al sustrato.
Un par de guantes estériles elimina esa vía. Se entregan por pares en un sobre pelable sellado que solo se abre en el momento de trabajar, esterilizados con óxido de etileno. Mientras el sobre siga cerrado e intacto, el contenido se mantiene estéril. El material es látex natural: lo bastante fino para notar una aguja o el filo de un bisturí, y lo bastante flexible para no apretar. El envase indica que los guantes están ligeramente empolvados, así que conviene retirar ese polvo con una gasa estéril húmeda una vez puestos, para que no acabe en el cultivo.
Cuándo ponértelos
La inoculación es el momento clásico: limpiar el puerto de inyección de un kit de sustrato, llenar la jeringa e introducir la suspensión. También ayudan al trabajar con agar, al pasar un cultivo a otro medio y al cosechar entre dos oleadas. Limpia antes la superficie de trabajo, evita corrientes de aire y no toques nada más en cuanto los tengas puestos. Después van a la basura, porque un guante reutilizado ya no ofrece la ventaja por la que lo compraste.
Conviene saber
Estos guantes contienen látex natural. Si tienes sensibilidad al látex, elige una alternativa sin látex. Guarda los sobres en un sitio seco y sin sol directo para que el caucho siga flexible.
En Avalon Magic Plants la misma categoría incluye toallitas de alcohol, mascarilla, bisturí estéril, jeringa estéril con aguja, vermiculita y perlita. Todo se envía en un embalaje discreto.