San Pedro monstruosus: el Trichocereus pachanoi en versión nudosa
El Trichocereus pachanoi es el cactus columnar al que en los Andes llaman San Pedro. La taxonomía actual lo sitúa a menudo como Trichocereus macrogonus var. pachanoi, y también lo verás bajo el nombre de Echinopsis pachanoi. La especie crece de forma natural en Ecuador y Perú, a altitudes de unos dos mil a tres mil metros, y hoy se encuentra además en Bolivia, Colombia, el centro de Chile, las Islas Canarias y la España peninsular. En la naturaleza, la forma común alcanza de tres a seis metros, con tallos de seis a quince centímetros de grosor y por lo general de seis a ocho costillas; el ejemplar más alto medido superaba los doce metros. Las aréolas blanquecinas se disponen a unos dos centímetros una de otra y llevan hasta siete espinas de color amarillo a pardo de dos centímetros como mucho, que en las plantas cultivadas suelen ser aún más cortas o faltar casi del todo. En los ejemplares adultos se abren de noche flores blancas de diecinueve a veinticuatro centímetros de largo y hasta veinte de ancho, de aroma intenso, que duran alrededor de dos días. Después llega un fruto alargado de color verde oscuro, de cinco a seis centímetros, que se abre y deja ver una pulpa blanca con semillas diminutas. En los Andes la especie recibe nombres como achuma, huachuma, wachuma, aguacolla y giganton.
Qué distingue a la forma monstruosa
Esta planta es la forma monstruosus de esa especie y su aspecto es muy distinto. Las costillas nítidas desaparecen; en su lugar el cactus forma segmentos cortos y gruesos llenos de bultos que crecen unos encima y al lado de otros. En la foto del producto se ve un ejemplar verde claro con dos brazos erguidos y espinas apenas visibles, enraizado en una maceta de cultivo. El crecimiento monstruoso sigue un camino propio en cada planta, así que el ejemplar que recibas nunca coincidirá con la foto: forma parte de esta variante y no es un defecto. Cuenta también con un crecimiento lento, porque los cactus monstruosos rara vez se disparan hacia arriba.
Cuidados en cinco puntos
- Luz: toda la que puedas darle, mejor delante de una ventana orientada al sur. Con poca luz el crecimiento se vuelve pálido y blando.
- Sustrato: una mezcla mineral para cactus con bastante arena gruesa, perlita o puzolana, en una maceta con agujeros.
- Riego: en época de crecimiento, solo cuando la maceta esté completamente seca, cada diez o catorce días aproximadamente.
- Invierno: más fresco y más seco, bajando a una vez cada tres o cuatro semanas o menos.
- Trasplante: en primavera, en cuanto las raíces llenen la maceta, y después una semana sin regar.
La podredumbre de raíz es casi lo único que acaba con un cactus así, y la causa siempre es la misma: regar demasiado en un sustrato que retiene la humedad. Los segmentos nudosos retienen el agua con facilidad, así que riega por el borde de la maceta y no por encima de la planta.
Más cactus en Avalon
Junto a este monstruosus, Avalon Magic Plants tiene el San Pedro corriente, el Peruvian Torch en talla pequeña y grande, el Bolivian Torch, el cactus pene (el Trichocereus bridgesii monstruoso) como esqueje y enraizado en maceta, el Cuzco, el Macrogonus y semillas de Trichocereus bridgesii. Si prefieres empezar desde cero, hay un kit de cultivo completo para semillas de cactus. Todas las plantas se envían en un embalaje discreto.